| Inés 的个人资料Princesa Consuela Banana...照片日志列表 | 帮助 |
|
4月16日 Él mismoCopiando a Mó y ella a su vez copiando a Sandra Bullock, he aquí mi hombre imposible. Mi lista es larga, para que no exista, para que no haya nadie que lo cumpla todo, porque sólo de él me permitiría enamorarme.
Sabrá hacer arroz, porque yo soy incapaz de hacerlo, pero así todo, cuando yo lo haga él se lo comerá y me dirá que no está tan mal. Se reirá de que me guste tanto el rosa, me tomará muchísimo el pelo, me lavará él la lechuga porque sabrá que a mí me da asco, le gustarán los niños, me hará tortilla de patata, roncará (porque nadie es perfecto...), me abrazará mientras duerme. Me llevará a París siempre que podamos y no le parecerá una idea absurda que yo quiera ir de viaje a Disneyworld. Casarse en Las Vegas le parecerá una idea genial y cuando le cuente mi sueño de vivir una temporada en Nueva York a él también le apetecerá hacerlo, aunque probablemente no lo hagamos. Adorará viajar y pasaremos horas planeando viajes como conducir por la route 66, ver Iguazú una noche de luna llena, subir al Tíbet o perdernos por Senegal. Sabrá dónde está Bhutan y también estará loco por ir allí. Creerá que el Potala debería ser una de las 7 maravillas del mundo moderno y le encantaría visitar Japón. No tendrá miedo de decir las cosas y sabrá que pase lo que pase yo le apoyaré en todo. Cuando a mí me entre el pánico y me ponga a hablar en círculos sin llegar a ninguna parte él sabrá lo que quiero decir y dará sentido con sus palabras a lo que yo no pueda dar sentido en mi cabeza. Me dará unos abrazos de oso enormes así de repente, sin que yo se lo pida. Le gustará hacer cenas mexicanas y los tacos le saldrán riquísimos. Sabrá un montón de cosas de máquinas y me lo explicará todo, siempre contestará a mis preguntas, por muy absurdas que sean, se acurrucará conmigo a ver la tele y criticará las series que me bajo de internet, pero así todo las verá conmigo y se acabará enganchando. No me mirará raro porque no coma carne, moverá cielo y tierra hasta comprarme mi gofrera de hello kitty, usará calcetines de colores, me dará millones de besos y aunque yo le diga ‘para’ él no parará, porque sabrá que no quiero que pare. Dirá millones de tonterías que me harán reír, no le gustará el fútbol, pondrá una cara muy graciosa cuando esté concentrado en algo, le parecerá que estoy preciosa a todas horas y me lo dirá tantas veces que me lo acabaré creyendo, secundará mis locuras y le parecerán buena idea, me pedirá consejo para las cosas importantes y no le importará hablar durante horas de algo que a mí me parezca importante aunque para él no lo sea. Siempre que pueda vendrá a buscarme a la salida del trabajo, se quedará en la cocina dándome conversación cuando yo esté cocinando o fregando, se encargará él de echar sal a las cosas porque yo siempre lo dejo soso y también será él quien fría los huevos y las croquetas. Cuando le pida su opinión me la dará sinceramente, nunca me dirá lo que yo quiero oír, sino lo que realmente piensa. Algunas veces nos quedaremos en la cama toda la noche sin dormir hablando sin parar, le gustará jugar al trivial y al pictionary y a otros juegos absurdos que se me ocurren a veces. Haremos millones de discos recopilatorios para el coche y me dejará meter alguna canción de Modern Talking y de Locomia porque sabrá que me parecen tan malas y absurdas que me ponen de buen humor. Nunca me colgará el teléfono de golpe aunque nos hayamos enfadado y nunca se irá dando un portazo. Llenará el carro de la compra con mil cosas que no serán más que porquerías así que no podrá ir nunca él sólo a hacer la compra, cuando me diga ‘te llamo luego’ me llamará luego y me mandará mensajes y me llamará simplemente para hablar o para decirme que me echa de menos. No tendrá miedo a decir ‘te quiero’ y lo dirá más veces de las necesarias. Cuando se vaya de viaje me llamará nada más llegar a su destino para que no me preocupe. Se despertará más tarde que yo y cuando vaya a despertarle se tumbará encima de mí y me inmovilizará para que no le obligue a levantarse. Sabrá mirarme a los ojos con esa mirada que te corta el aliento. Me cuidará cuando esté enferma y se dejará cuidar cuando el enfermo sea él. Sabrá cuándo me pasa algo, aunque no sepa qué es. De vez en cuando me dará sorpresas, de esas que te encogen el estomago, de esas que te hacen ver que él es ESA persona.
4月11日 Quiero que me compliques la vidaLlegaste demasiado pronto y supiste esperar. Te limitaste a mirarme y a decir que no pasaba nada. Pudiste pasar de mí, pudiste hacerme sentir mal por lo que estaba haciendo y no lo hiciste. Simplemente esperaste. Y ahora que ya no es demasiado pronto yo te sigo haciendo esperar cuando en el fondo ya no quiero esperar más. Has conquistado las heridas que había abandonado la sangre, pero aunque ya no estén frescas siguen ahí, cicatrizadas. Y no quiero que vuelvan a abrirse y es imposible encontrar una garantía de que tú no las vayas a abrir. Y hace apenas un par de meses no sentía nada y no sentir me sentaba tan bien... Disfrutaba de mi vida, sin complicaciones, sin agobios, sin pensar. Y apareces de la nada, sin que te hubiera llamado, sin que quisiera que aparecieras. Y haces que vuelva a sentir. Y ojalá no sintiera, pero no quiero que dejes de hacerme sentir y no quiero que desaparezcas, como tantas veces me has dicho que harás si te lo pido. No te lo voy a pedir porque no quiero que lo hagas. Porque quiero tus besos y tus abrazos, tus llamadas, tu mirada de ojos azules y tu sonrisa a medio centímetro de la mía. Porque te digo que nos estamos complicando la vida y es cierto, pero sabes qué? Que quiero que me la compliques. Porque es raro, porque es absurdo, porque carece de sentido. Porque no nos conocemos, porque no sabemos nada y porque no hemos pasado el tiempo suficiente juntos como para echarnos de menos. Pero nos echamos de menos. Y siento impaciencia como si fuera hambre. 4月4日 Laberintos negrosNo quiero creerte, no quiero complicarme la vida. Mi vida es más fácil si lo que dices es mentira.
Igual no es del todo cierto. Tal vez sí que quiera creerte, pero así todo no quiero que sea verdad lo que dices. Ahora todo es tan fácil, no hay complicaciones, no hay agobios, no hay... No hay nada. ¿O sí lo hay?
Tal vez sí que quiero que lo haya pero no lo permito. No lo permito porque no quiero más laberintos negros, más vueltas sin sentido y más dolor.
Si no hay nada, nada hace daño.
Puede que quiera que lo haya. En el fondo puede que quiera que lo hagas, puede que quiera que lo que digas sea verdad.
Y no te lo mereces. No te mereces mi desconfianza. Pero no puedo saber si te mereces mi confianza, simplemente tengo que tomar una decisión: me arriesgo y te creo o no me arriesgo y dejo que pase y que todo quede relegado al olvido.
Y no está bien hacer pagar a alguien por un error que cometió otra persona. |
|
|